Entrada

No es fácil saber cómo ha de portarse un hombre para hacerse un mediano lugar en el mundo.
Si uno aparenta talento o instrucción, se adquiere el odio de las gentes, porque le tienen por soberbio, osado y capaz de cosas grandes... Si es uno sincero y humano y fácil de reconciliarse con el que le ha agraviado, le llaman cobarde y pusilánime; si procura elevarse, ambicioso; si se contenta con la medianía, desidioso: si sigue la corriente del mundo, adquiere nota de adulador; si se opone a los delirios de los hombres, sienta plaza de extravagante.
Cartas Marruecas. José Cadalso.

viernes, 27 de julio de 2012

Suzi Quatro



Voy a realizar un vulgar saqueo, vulgar con V de Variante.


He (re)descubierto a Suzi Quatro, que tiene ya sesenta y dos veranos o castañas, me he puesto a rebuscar y directamente pego esto que he encontrado.


Qué guapa y melodiosa dama; me mola cantidubi. 


Fotos varias, aquí. La fuente del atraco, aquí.



SÁBADO, 14 DE MARZO DE 2009


SUZI QUATRO

La Primera Rockera

Con su guitarra de bajos, su ceñida ropa negra de cuero y su fuerza al frente de su propia banda, Suzi Quatro se convirtio en los años setenta en una de las artistas femeninas mas importantes de la esfera rock y en la unica mujer instrumentista y cantante al frente de un conjunto de éxito.

Susan Kay Quatronella nace en Detroit (Michigan) el 3 de junio de 1950, hija de musicos, Art Quatro, su padre de ascendencia italiana y Helen Sanislay de origen hungaro.
Debuta a los 8 años en la banda de jazz de su padre, la Art Quatro Band, tocando los bongos, ya con la fama de chico "fallado".
A los catorce años, y con el nombre de Suzi Blue, fue go-go girl en la television.
A los 15 forma su primera banda,Pleasure Seekers, exclusivamente femenina, con sus hermanas Ariene, Nancy y Patti, grabando dos singles (muy buscados hoy en dia, por cierto. Con ese nombre y posteriormente rebautizado comoCradle, se dedican a realizar conciertos en pequeños locales de todo el pais, entre 1965 y 1970, evolucionando su estilo hacia el hard rock.
En 1970 es descubierta por el productor britanico Mickie Most, que la convence para que se traslade a Inglaterra, en plena explosion del "glam rock", donde la presenta como estrella en su sello RAK, sin obtener el éxito deseado. En 1972 se edita su primer single, "Rolling Stone" que es n° 1 en Portugal.
A finales de año los compositores-productores, Mike Chapman & Nicky Chinn(conocidos por su trabajo junto a Sweet) tomaron a Suzi a su cargo, y a principios de 1973 debuto con su propia banda, formada por ella, al bajo y voz solista, Len Tuckey a la guitarra, Dave Neal, bateria y Alasdair McKenzie al teclado. De esta colaboracion se edita su primer album Suzie Quatro (73) (Can The Can en Australia), de donde se extrae el single "Can The Can" que alcanza el n° 1 de ventas en practicamente toda Europa asi como en Australia. A continuacion seguiria ocupando los primeros puestos en ambos continentes con los temas "48 Crash", "Daytona Demon" y "Devil Gate Drive" entre otros, asi como su segundo album Quatro (74).


Can The Can (73)


48 Crash (73)


Daytona Semon (73)


Sweet Little Rock'n'Roll (74)


Devil Gate Drive (74)


Too Big (74)


The Wild One (74)


Cat Size (74)

El éxito sin embargo le era esquivo en su natal Estados Unidos, donde a pesar de giras como telonera de Alice Cooper, y excepto en Australia, Japon y parte de Europa su popularidad entro en declive a partir de 1975. En ese año sale al mercado su tercer LP, Your Mama Won't Like Me (75), de donde el single del mismo nombre la mantienen en el candelero, disco mas elaborado con una produccion mas rica, introduciendo seccion de vientos.
En 1976, el boom en Inglaterra decrecio, enormemente, desapareciendo literalmente del mapa.
Aunque con menor significacion comercial, es en 1977 que reaparece con solidez a través de sus albumes Aggro Phobia (77), If You Knew Suzi (78) y Rock Hard (80) asicomo un Greatest Hits (80) que se edita ese mismo año, de los cuales se extraen numerosos singles que siguen alimentado las listas, sin la relevancia anterior, como "If You Can't Me Love" (top-4), "She's In Love With You" (top-11) o el dueto junto a Chris Norman (solista del grupo Smokie) "Stumblin' In" . Y recalcar que la cancion "Rock Hard", fue el tema principal de la pelicula Times Square (81), uno de los éxitos del cine musical de la época.


Your Mama Won't Like Me (75)


Evie (75)


Breakdown (75)


I Bit Off More Than I Could Chew (75)


Jail House Rock (75)


Roxy Roller (77)


Tear Me Apart (77)


If You Can Give Me Love (78)


She's In Love With You (79)


Stumblin' In (79)


The Race Is On (79)


Mama's Boy (80)


I've Never Been In Love (80)


Rock Hard (80)

En 1976 se casa con su guitarrista Len Tuckey, de cuya union nacerian dos hijos, Laura en el 82 en el que aparece su siguiente trabajo, Main Attraction (82), un auténtico fracaso, y Richard Leonard en el 84, cesando toda su actividad, se divorciaron en 1992, casandose de nuevo en el 93 con el promotor de conciertos Rainer Haas.
En 1985 colabora con Bronski Beat y miembros de The Kinks, Eddie & The Hot Rots y Dr. Feelgood en una version del clasico de David Bowie, "Heroes", que se lanzo en single en el 86, perteneciendo a un programa de la BBC, Children In Need. Ese mismo año interviene en el musical Annie Get Your Gun en Londres, lanzandose en ese campo, asi como actriz de doblaje y de series televisivas (Happy Days) y en numerosos programas de radio actualmente un programa musical para la BBC Radio2.
Paralelamente se editan varios discos que solo tienen cierta repercusion en Alemania (pais en el que vive en la actualidad junto a Inglaterra) y Australia, Oh Suzi Q (91), What Goes Around (95), Unreleased Emotion (98) que es una reedicion de sus antiguos temas mas algunos inéditos, Wake Up Little Suzi (02)y el ultimo hasta el momento, Back To The Drive (06).
Esta rockera ha influenciado enormemente sus "sucesoras", especialmente Joan Jet o la gran Chrisie Hynde de The Pretenders, siendo también la unica mujer rockera "agresiva" dentro del movimiento del glam.


Glad All Over (81)


Another Heart Of Stone (82)


Baby You're A Star (89)


Mistery Train (91)


I Need Your Love (92)


All Shook Up (02)


Bass Solo (03)


Back To The Drive (06)


Sometimes Love Is Letting Go (06)


Born Making Noise (06)


Desperado (06)


Rockin' In The Free World (06)


Bass Solo (07)


martes, 24 de julio de 2012

Para Tariq











El Peregrino


Bacon



Arthur Rimbaud




Bal des pendus

Au gibet noir, manchot aimable,
Dansent, dansent les paladins,
Les maigres paladins du diable,
Les squelettes de Saladins.

Messire Belzébuth tire par la cravate
Ses petits pantins noirs grimaçant sur le ciel,
Et, leur claquant au front un revers de savate,
Les fait danser, danser aux sons d'un vieux Noël !

Et les pantins choqués enlacent leurs bras grêles
Comme des orgues noirs, les poitrines à jour
Que serraient autrefois les gentes damoiselles
Se heurtent longuement dans un hideux amour.

Hurrah ! les gais danseurs, qui n'avez plus de panse !
On peut cabrioler, les tréteaux sont si longs !
Hop ! qu'on ne sache plus si c'est bataille ou danse !
Belzébuth enragé racle ses violons !

Ô durs talons, jamais on n'use sa sandale !
Presque tous ont quitté la chemise de peau ;
Le reste est peu gênant et se voit sans scandale.
Sur les crânes, la neige applique un blanc chapeau :

Le corbeau fait panache à ces têtes fêlées,
Un morceau de chair tremble à leur maigre menton :
On dirait, tournoyant dans les sombres mêlées,
Des preux, raides, heurtant armures de carton.

Hurrah ! la bise siffle au grand bal des squelettes !
Le gibet noir mugit comme un orgue de fer !
Les loups vont répondant des forêts violettes :
A l'horizon, le ciel est d'un rouge d'enfer...

Holà, secouez-moi ces capitans funèbres
Qui défilent, sournois, de leurs gros doigts cassés
Un chapelet d'amour sur leurs pâles vertèbres :
Ce n'est pas un moustier ici, les trépassés !

Oh ! voilà qu'au milieu de la danse macabre
Bondit dans le ciel rouge un grand squelette fou
Emporté par l'élan, comme un cheval se cabre :
Et, se sentant encor la corde raide au cou,

Crispe ses petits doigts sur son fémur qui craque
Avec des cris pareils à des ricanements,
Et, comme un baladin rentre dans la baraque,
Rebondit dans le bal au chant des ossements.

Au gibet noir, manchot aimable,
Dansent, dansent les paladins,
Les maigres paladins du diable,
Les squelettes de Saladins.


Mujer desnuda


El baile de los ahorcados 

En la horca negra bailan, amable manco,
bailan los paladines,
los descarnados danzarines del diablo;
danzan que danzan sin fin
los esqueletos de Saladín.

¡Monseñor Belzebú tira de la corbata
de sus títeres negros, que al cielo gesticulan,
y al darles en la frente un buen zapatillazo
les obliga a bailar ritmos de Villancico!

Sorprendidos, los títeres, juntan sus brazos gráciles:
como un órgano negro, los pechos horadados ,
que antaño damiselas gentiles abrazaban,
se rozan y entrechocan, en espantoso amor.

¡Hurra!, alegres danzantes que perdisteis la panza ,
trenzad vuestras cabriolas pues el tablao es amplio,
¡Que no sepan, por Dios, si es danza o es batalla!
¡Furioso, Belzebú rasga sus violines!

¡Rudos talones; nunca su sandalia se gasta!
Todos se han despojado de su sayo de piel:
lo que queda no asusta y se ve sin escándalo.
En sus cráneos, la nieve ha puesto un blanco gorro.

El cuervo es la cimera de estas cabezas rotas;
cuelga un jirón de carne de su flaca barbilla:
parecen, cuando giran en sombrías refriegas,
rígidos paladines, con bardas de cartón.

¡Hurra!, ¡que el cierzo azuza en el vals de los huesos!
¡y la horca negra muge cual órgano de hierro!
y responden los lobos desde bosques morados:
rojo, en el horizonte, el cielo es un infierno...

¡Zarandéame a estos fúnebres capitanes
que desgranan, ladinos, con largos dedos rotos,
un rosario de amor por sus pálidas vértebras:
¡difuntos, que no estamos aquí en un monasterio! .

Y de pronto, en el centro de esta danza macabra
brinca hacia el cielo rojo, loco, un gran esqueleto,
llevado por el ímpetu, cual corcel se encabrita
y, al sentir en el cuello la cuerda tiesa aún,

crispa sus cortos dedos contra un fémur que cruje
con gritos que recuerdan atroces carcajadas,
y, como un saltimbanqui se agita en su caseta,
vuelve a iniciar su baile al son de la osamenta.

En la horca negra bailan, amable manco,
bailan los paladines,
los descarnados danzarines del diablo;
danzan que danzan sin fin
los esqueletos de Saladín.


Rousseau

jueves, 19 de julio de 2012

Los enemigos del comercio





Hay que aprender de los maestros.


De Escohotado: Los enemigos del comercio.












 
LOS ENEMIGOS DEL COMERCIO
UNA HISTORIA MORAL DE LA PROPIEDAD
 
...







A la venta el Tomo I
LOS ENEMIGOS DEL COMERCIO
Una Historia Moral de la Propiedad
Espasa - Calpe 2008
Lengua: Castellano
Encuadernación: Tapa dura
ISBN: 9788467029772
1ª Edición
Año de edición: 2008
Plaza edición: Madrid
Libro


















FUSILAMIENTO DE TORRIJOS Y SUS COMPAÑEROS EN LAS COSTAS DE MÁLAGA. ANTONIO GISBERT. FRAGMENTOS Y OBRA COMPLETA.



lunes, 16 de julio de 2012

Guapo








No , no siempre fui tan feo.


Lo que pasa es que tengo una fractura en la nariz
que me causó el tico Lizano con un ladrillo
porque yo decía que evidentemente era penalty
y él que no y que no y que no
nunca en mi vida le volveré a dar la espalda a un futbolista tico
el padre Achaerandio por poco se muere del susto
ya que al final había más sangre que en un altar azteca
y luego fue Quique Soler que me dio en el ojo derecho
la pedrada más exacta que cabe imaginarse
claro que se trataba de reproducir la toma de Okinawa
pero a mí me tocó ruptura de la retina
un mes de inmovilización absoluta (¡a los once años!)
visita al doctor Quevedo en Guatemala y al doctor
Bidford que usaba una peluca colorada
por eso es que en ocasiones bizqueo
y que al salir del cine parezco un drogadicto desvelado
la otra razón fue un botellazo de ron
que me lanzó el marido de María Elena
en realidad yo no tenía ninguna mala intención
pero cada marido es un mundo
y si pensamos que él creía que yo era un diplomático argentino
hay que dar gracias a Dios
la otra vez fue en Praga nunca se supo
me patearon cuatro delincuentes en un callejón oscuro
a dos cuadras del Ministerio de Defensa
a cuatro cuadras de las oficinas de la Seguridad
era víspera de la apertura del Congreso del Partido
por lo que alguien dijo que era una demostración contra el Congreso
(en el Hospital me encontré con otros dos delegados
que habían salido de sus respectivos asaltos
con más huesos que nunca)
otro opinó que fue un asunto de la CIA para cobrarse mi escapatoria de la cárcel
otros más que una muestra de racismo antilatinoamericano
y algunos que simplemente las universales ganas de robar
el camarada Sóbolev vino a preguntarme
si no era que yo le había tocado el culo a alguna señora acompañada
antes de protestar en el Ministerio del Interior
en nombre del Partido Soviético
finalmente no apareció ninguna pista
y hay que dar gracias a Dios nuevamente
por haber continuado como ofendido hasta el final
en una investigación en la tierra de Kafka
en todo caso (y para lo que me interesa sustentar aquí)
los resultados fueron
doble fractura del maxilar inferior
conmoción cerebral grave
un mes y medio de hospital y
dos meses más engullendo licuados hasta los bistecs
y la última vez fue en Cuba
fue cuando bajaba una ladera bajo la lluvia
con un hierro M-52 entre manos
en una de esas salió de no sé donde un toro
yo me enredé las canillas en la maleza y comencé a caer
el toro pasó de largo pero como era un gran huevón
no quiso volver para ensartarme
pero de todos modos no fue necesario porque
como les iba contando yo caí encima del hierro
que no supo hacer otra cosa que rebotar como una revolución en África
y me partió en tres pedazos el arco cigomático
(muy importante para la resolución estética de los pómulos)

Eso explica por lo menos en parte mi problema.

Un Libro Levemente Odioso
Roque Dalton



Roque Dalton




domingo, 15 de julio de 2012

El vanidoso



DJANGO REINHARDT






NINA SIMONE






GERSHWIN BY ELLA FITZGERALD & LOUIS ARMSTRONG






DEBUSSY







HAYDN







ALONSO MUDARRA






DIES IRAE






EPITAFIO DE SEIKILOS






METALLICA BY MOTÖRHEAD








Freud, Man in a string chair. Fragmento



El vanidoso

Yo sería un gran muerto.
Mis vicios entonces lucirían como joyas antiguas
con esos deliciosos colores del veneno.
Habría flores de todos los aromas en mi tumba
e imitarían los adolescentes mis gestos de júbilo,
mis ocultas palabras de congoja.

Tal vez alguien diría que fui leal y fui bueno.
Pero solamente tú recordarías
mi manera de mirar a los ojos.

Una de las caras del amor es la muerte,
en el humo de esta época eternamente juvenil.
¿Qué me queda ante ti sino la perplejidad de los reyes,
los gestos del aprendizaje ante la crecida del río,
las huellas de la caída de bruces entre la ceniza?
La propia juventud decrece
y trota la melancolía como una mula.

ROQUE DALTON



sábado, 14 de julio de 2012

Que haya ricos, ¿no es un derecho de los pobres?


Del extemporáneo, espléndido e ingenuo SAR. 

(Excursus: este es nuestro problema; que un tipo así - capaz de escribir esto y otros textos maravillosos - acabe defendiendo una opción política que en sí misma, independientemente de su contenido primordial, es un bluff oportunista, mediocre y propio de políticos cortoplacistas, descerebrados, que quieren engañar a votantes aviesos o despistados o igualmente ingenuos. En fin.)






Que haya ricos, ¿no es un derecho de los pobres?

Santiago Alba Rico
La Calle del Medio


En alguna ocasión he escrito que en el mundo sólo existen tres clases de bienes: universales, generales y colectivos.

Los bienes universales son aquellos de los que nos basta que haya un ejemplar o un ejemplo para que nos sintamos universalmente tranquilos. Son las cosas que están ahí, y que no hace falta coger con la mano o poseer de manera individual: haysol y hay luna, hay estrellas, hay mar, hay un Machupichu y un Everest, hay un Taj Mahal y una Capilla Sixtina, un Che Guevara y un San Francisco, hay García Lorca y José Martí y García Márquez y Silvio Rodríguez y Cintio Vitier.

Los bienes generales son aquéllos, en cambio, que es necesario generalizar para que la humanidad esté completa. No basta con que haya pan en el palacio del príncipe o que haya una casa en el jardín del conde; esas son las cosas que deben estar aquí, que todos debemos coger con la mano o disfrutar personalmente: tenemos comida, vivienda, agua, medicinas y si no las tenemos es porque algo no marcha bien en este mundo. No es una injusticia que haya un único sol en el cielo o un único Guernica de Picasso, pero sí que no haya suficiente pan para todos.

Por fin, los bienes colectivos son aquéllos de cuyas ventajas debemos disfrutar todos por igual, pero que no se pueden generalizar sin poner en peligro la existencia de los bienes generales y de los bienes universales. Son aquellos bienes, en definitiva, que es necesario compartir. Están, por ejemplo, los medios de producción, que no se pueden privatizar sin que ello deje sin bienes generales (pan, vivienda, salud) a millones de seres humanos. Y están también algunos objetos de consumo, cuya generalización pondría en peligro el bien universal por excelencia, fuente y garantía de todos los otros bienes: la Tierra misma. Todos debemos tener pan y vivienda, pero si todos tuviéramos -por ejemplo- coche, la supervivencia de la especie sería imposible. El motor de explosión, por tanto, no es un bien general, del que cada uno de nosotros pueda tener un ejemplar, sino un bien colectivo cuyo uso habrá que compartir y racionalizar.

A lo largo de la historia, distintas clases sociales se han apropiado los bienes generales y los bienes colectivos, y en esto el capitalismo no se distingue de sociedades anteriores. Más inquietante es lo que el capitalismo ha hecho, o está en proceso de hacer, con los bienes universales. No me refiero sólo a la colonización del espacio, la privatización de las ondas, las semillas y los colores o la desaparición de especies, montañas y selvas. Me refiero, sobre todo, a la desvalorización mental que han sufrido los “universales” bajo la corrosión antropológica del mercado. Lo normal es complacerse en la visión de las estrellas; lo normal es complacerse contemplando el suave balanceo de la nieve; lo normal es complacerse con la lectura del Canto General de Neruda. ¿O no? En 1895, Cecil Rhodes, imperialista inglés, empresario y fundador de la compañía De Beers (dueña del 60% de los diamantes del mundo), contemplaba enrabietado los astros desde su ventana, “tan claros y tan distantes”, tan lejos de ese apetito imperial que “quería y no podía anexionárselos”. A más pequeña escala, un presentador de la televisión española lamentaba en 2005 que no hubiese que pagar por contemplar la nieve que cubría los campos y ciudades de España, tan blanca y tan hermosa, degradada en su prestigio por el hecho de ofrecerse indiscriminadamente a la mirada de todos por igual. Y a más pequeña escala aún, conocí un poeta que no podía leer los versos de Neruda sin enfurecerse: “¡Tendría que haberlos escrito yo!”. Es cosa de niños querer la Luna y de madres corruptoras prometérsela. El capitalismo es un destructivo infantilismo. Aisla el rasgo pueril de un niño maleducado y lo generaliza, lo normaliza, lo recompensa socialmente. Lo que está ahí, lo que no podemos coger con las manos, lo que es por eso mismo de todos, nos empobrece, nos entristece y no vale nada.

¿Qué queda de los bienes universales? Quedan los ricos. Los ricos son de todos. Lo que más nos gusta del capitalismo no es que produzca coches y aviones y hoteles y máquinas: es que produce ricos. Las orgías babilónicas de Berlusconi, las pensiones millonarias de los banqueros españoles en medio de la crisis, el lujo hortera de los políticos corruptos de Valencia y de Madrid, no son manchas o pecados del capitalismo: son pura publicidad. La lista de los hombres más ricos del mundo elaborada por la revista Forbes no es más que bárbara ostentación propagandística que genera mucha más adhesión al sistema que el desigual acceso a mercancías baratas y banales. ¿Tiene algo de extraño que las mujeres latinoamericanas, preguntadas por su “marido ideal”, se lo imaginen estadounidense, rubio, de ojos claros, altísimo, cirujano o empresario y, por supuesto, millonario? ¿O que en la nueva China el padre con el que sueñan las madres jóvenes sea Bill Gates? ¿O que en la lista de los diez personajes más admirados por los machos estadounidenses no haya un solo escritor o científico, casi todos sean ejecutivos o propietarios de empresas y todos inmensamente ricos? ¿O que la revista de más tirada de España -con casi 700.000 ejemplares- sea el Hola ? ¿O que los más famosos culebrones y telenovelas de la TV, seguidos por millones de espectadores, consistan en tratados de antropología de las clases altas (sus hábitos, sus problemas, sus placeres)?

Si los pobres no pueden compartir la riqueza, pueden al menos compartir sus ricos. Si no pueden consumir riqueza, pueden consumir vidas de ricos. Bill Gates, Carlos Slim, Warren Buffet, Amancio Ortega son la Luna y el Machupichu y la Capilla Sixtina y el Taj Mahal del capitalismo. Son el Sol y la Nieve y el Canto General del mercado globalizado. Puede que sean los responsables de que el mundo se venga abajo, pero son también los artífices de este milagro: el de que estemos muy contentos y todo nos parezca bien mientras nos desplomamos.

¿Quién quiere igualdad? La desigualdad, ¿no es un derecho de los pobres? Que haya millonarios, ¿no es un derecho de los mileuristas y los parados? ¿No debemos defender, armas en mano, nuestro derecho a que otros sean ricos? ¿No debemos agradecerles sus despilfarros? ¿No debemos al menos votar por ellos?

Ese es el modelo que tratan de imponer EEUU y Europa al resto del mundo. No el derecho a que haya estrellas y Machupichu y cataratas de Iguazú y 9ª Sinfonía de Beethoven sino a que haya ricos; no el derecho a pan y casa y zapatos sino a saber quiénes son y cómo viven los millonarios.

¿Revolución? El Pan y la Luna.

(A sabiendas de que “pan”, en el diccionario socialista, quiere decir también leche y ropa y casa y hospitales y transportes públicos; y “luna” quiere decir también mar y música y verdades y soberanía política).




Luna en Pan de Azúcar


jueves, 5 de julio de 2012

Dios nunca estuvo de tu parte






Motörhead. God was never on your side,

Si las estrellas caen sobre mí
y el sol se niega a brillar
las cadenas pueden deshacerse,
y todas las viejas palabras dejar de tener sentido.
Si los cielos se convierten en piedra,
no importa en absoluto,
porque no hay paraiso en el cielo,
el infierno no espera a nuestra caída.

Deja que la voz de la razón brille,
que los piadosos desaparezcan para siempre,
El rostro de Dios está oculto e invisible
No le puedes preguntar qué es lo que significa
Él nunca estuvo de tu lado
Dios nunca estuvo de tu lado
Bueno o malo, decídete,
Dios nunca estuvo de tu lado.

Mira a los diez mil oficiantes,
mira a los santos perros justos,
ellos dicen que sanan
pero todo lo que hacen es robar,
abusan de tu fe, estafan y roban.
Si Dios es sabio, ¿por qué lo sigue siendo,
cuando estos falsos profetas
lo llaman su amigo,
por qué no dice nada, está ciego?,
¿estamos abandonados al final?

Permitid que brille la espada de la razón,
liberémonos de las oraciones y de los lugares sagrados.
El rostro de Dios está oculto, se escondió.
Él nunca tiene una palabra que decir
Él nunca estuvo de tu lado
Dios nunca estuvo de tu lado
Bueno o malo, decídete,
Dios nunca estuvo de tu lado.
No, No, No

Él nunca estuvo de tu lado,
Dios nunca estuvo de tu  lado
Nunca, nunca, nunca, nunca,
Nunca a tu lado
Dios nunca estuvo de tu lado,
Nunca a tu lado.

(Traducción: Variante en el Sur)


Como un retrato de Dios, Nishiky



Voltaire, diccionario filosófico
DIOS Y DIOSES

El conocimiento de un Dios no lo adquirimos por la Naturaleza, porque si así fuera, todos los hombres tendrían de él la misma idea, y ninguna idea nace con nosotros. Las ideas no son como la luz, que llega a nosotros en cuanto abrimos los ojos. La idea de Dios tampoco es una idea filosófica, porque los hombres conocieron dioses antes de que hubiera filósofos.

¿De dónde, pues, trae el origen esta idea? Del sentimiento y de la lógica natural, que con la edad se desarrolla hasta en los hombres más groseros. Presenciamos los asombrosos efectos de la Naturaleza, las cosechas y las esterilidades, los días serenos y los de tormenta, beneficios y calamidades, y esto nos hizo presentir la idea de un ser poderoso. Fue necesario tener jefes para que dirigieran las sociedades, y tuvimos necesidad de admitir soberanos de los nuevos soberanos que la debilidad humana se proporcionó, seres cuyo poder supremo hiciera temblar a los hombres. Los primeros soberanos se aprovecharon de estas nociones para cimentar su poder. He aquí los primeros pasos que se dieron, y el por qué de que cada pequeña sociedad tuviera su dios. Esas nociones eran groseras, porque todo lo era entonces. La sociedad que se regía por un jefe no negaba que la población vecina tuviera también su juez y su caudillo, y por consecuencia, no podía negar tampoco que tuviera su dios. Pero cada población tenía interés en que su caudillo fuese el mejor, se inclinaba a creerlo, y por consecuencia creían también que su dios era el más poderoso. De esto nacieron las antiguas fábulas, tan divulgadas en la antigüedad, de que los dioses de una nación se peleaban con los dioses de otra. De esto provinieron muchos pasajes que encontramos en los libros hebreos, que descubren lo que opinaban los judíos de los dioses de sus enemigos, creyendo siempre su dios superior al de ellos.

Hubo sacerdotes, magos y filósofos en los grandes Estados tan pronto como, perfeccionada la sociedad, pudo permitir que hubiera hombres ociosos que sólo se ocuparan de especulaciones. Algunos de ellos consiguieron perfeccionar su razón, hasta el punto de reconocer en secreto que existía un Dios único y universal. Así es que aunque los antiguos egipcios adoraran a Osiris, o mejor dicho, Osireth (que significaba «esta tierra me pertenece»), aunque adoraran también a otros seres superiores, admitían, sin embargo, un dios supremo, un príncipe único llamado Knef, y cuyo símbolo era una esfera colocada sobre el frontispicio del templo. Sobre este modelo los griegos adoptaron su Zeus, su Júpiter, señor de los demás dioses, que eran lo que son los ángeles en Babilonia y en el pueblo hebreo, y los santos entre los cristianos de la comunión romana. Es cuestión más ardua de lo que se cree, y que no está dilucidada, si pueden existir al mismo tiempo muchos dioses que sean iguales en poder.

No tenemos noción perfecta de la Divinidad. Sólo tenemos de ella sospechas, verosimilitudes y probabilidades. Sólo conseguimos reunir un reducido número de incertidumbres. Toda obra que nos descubre medios y fin, nos anuncia al obrero. El universo, que se compone de muchos medios, de los que cada uno tiene su fin, descubre, pues, un obrero muy inteligente y muy poderoso. He aquí una probabilidad que se aproxima mucho a la certidumbre; ¿pero ese obrero supremo es el infinito, está en todas partes, ocupa un sitio determinado? ¿Cómo hemos de responder a esta cuestión con nuestra inteligencia limitada y con nuestros débiles conocimientos?

La razón me prueba que existe un ser que confeccionó la materia de este mundo; pero mi razón es incapaz de probar que él hizo una materia y que la sacara de la nada. Todos los sabios de la antigüedad, sin exceptuar uno, creyeron que la materia era eterna y subsistente por sí misma. Todo lo que puedo hacer, sin recurrir a una inteligencia superior a la de los hombres, es creer que el Dios del mundo es también eterno y subsiste por sí mismo. Si Dios y la materia existen por sí mismos, ¿no subsistirán también otros mundos y otros dioses? Algunas naciones, algunas escuelas ilustradas, han admitido dos dioses en el mundo: uno origen del bien y otro origen del mal, suponiendo que mediara guerra interminable entre estos dos poderes iguales. Verdaderamente, la Naturaleza puede sufrir con más facilidad que existan en la inmensidad del espacio muchos seres independientes, que sean señores absolutos cada uno de su extensión, que dos dioses limitados e impotentes en el mundo, de los cuales uno no puede hacer el bien y el otro no puede hacer el mal.

Si Dios y la Naturaleza existen en toda la eternidad, como la antigüedad creyó, existen dos seres necesarios, y así como existen dos seres, pueden existir treinta. Sólo esas dudas, que dan origen a infinidad de reflexiones, sirven por lo menos para convencernos de la debilidad de nuestro entendimiento y para que confesemos nuestra ignorancia sobre la naturaleza de la Divinidad, como Cicerón. Respecto a esto no sabremos nunca más que él.
Inútilmente nos dirán las escuelas que Dios es infinito negativamente y no privativamente, formaliter et non materialiter; que es el primero, el medio y último acto; que está en todas partes y en ningún sitio. Cien páginas de comentarios sobre semejantes definiciones no nos harán adelantar un solo paso en esta cuestión. No tenemos gradas ni punto de apoyo para ascender a semejantes conocimientos: sentimos que dependemos de un ser invisible, y no podemos dar un paso más allá.

Es temeridad insensata pretender adivinar lo que es ese ser; si tiene o no tiene extensión, si existe o no existe en un sitio, cómo existe y cómo obra.